El día que te maltraté

No se si es la primera vez, solo sé que me costó bastante controlarme. Pensaba en las 136 paginas del libro de Rosa Jové que estoy leyendo… Y pude mantener la calma. O al menos eso creí…

Hasta que llegada la noche, fui a poner tu pijama y vi tus brazos marcados. Sin saber aún que era, dije en voz alta “¿qué es esto?”. Tú mi niña, con tu hermosa cara inocente contestaste “Arepa”, sin saber de qué yo hablaba.

Mis ojos se llenaron de lágrimas, disimulé para que no vieras y sólo pude abrazarte fuerte y decirte “Te amo”. Porque aunque al ver tus brazos cualquiera puede ponerlo en duda, te amo! Con toda la fuerza de mi alma y corazón.

Perdóname hija, no entiendo como fui capaz de lastimarte así. Esos brazos que me abrazan y acarician, que se extienden a mi cuando necesitas bajar un escalón alto, que con tus dulces manos me soban cuando me golpeo. Tus manitas sagradas!

Perdóname hija, ahora sé que no pude controlarme y que aún tengo mucho por lo cual trabajar.

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Hace un mes…

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Fuente: Google

Ya se cumplió un mes desde que papá partió unos cuantos kilómetros al sur y nos quedamos #LaPeque, #nuestroperro y yo en casa… A veces mi madre se ha quedado en casa, otras pocas yo en la suya, pero en general, solos los tres.

He pensado mucho en que vivo más o menos como una madre soltera y aunque siempre he sabido que son admirables, hoy ratifico que son admirables e increíbles, yo apenas tengo un mes sola y muchas veces he sentido que no puedo con todo, la casa, el trabajo (ya comencé a trabajar después de las vacaciones más largas que he tenido), el perro, la niña… Woowww, la niña!

Ayer saliendo de buscarla y camino a casa, me preguntó por papá… Desde hace varios días no lo hacía.  Mantuvimos una pequeña conversación que me dejó bastante asombrada.

– Mami, ¿y papi?

– Trabajando hija.  Pronto nos vamos a ver, vamos a poder besarlo y abrazarlo. ¿Quieres besar y abrazar a papi?

– ¡Si!… ¿Mañana?

– No hija, mañana no, pronto

– ¡Nooooo! ¡Pronto no! ¡Mañana!

– Ok. Mañana

Mi respuesta fue siguiendo la corriente, antes de crear un conflicto, total, sabía que “mañana” toda esta conversación ya se habría olvidado… Aunque yo, hoy aún la recuerdo y sé que no podré olvidarla.

Este mes se puede resumir en: Papá emigró… #LaPeque, #nuestroperro y yo… Sobreviviendo.

Educando a #LaPeque

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Fuente: Google

#LaPeque comenzó a “socializar” con otros niños, a los 7 meses cuando entró a guardería, era la más pequeña del salón, una bebé inquieta, pero en general obediente y tranquila. Pasó sólo 3 meses allí y comenzaron las vacaciones escolares.

Comenzó el siguiente año escolar, y ya era una niña de un año que caminaba, posesiva, de carácter fuerte, que me mordía cada vez que algo no le gustaba y que en la primera semana de clases mordió un compañero.  En esa época sometía a su hermana que entonces tenía 8 años, y en cada reunión con amigos o familiares, debíamos estar detrás de ella, cuidando a los otros niños de sufrir una posible agresión.  Fue así como comenzaron nuestros problemas como padres, ya que siempre ha sido una niña fuerte y a quien le gusta hacer su voluntad.  En esa época, llegamos por primera vez a la orientadora de la guardería quien nos dio algunos consejos, de los cuales, recuerdo que tomamos sólo los que nos parecían acorde con la crianza respetuosa que practicamos en casa.

El tiempo ha pasado, y esa niña ha crecido, hoy es una niña de 2 años y 4 meses, bastante mandona, pero colaboradora y amorosa.  De tanto repetir el sermón: “mi vida, así no, cariiiiiiiiiiiiiiñooooooo” y tomar su mano para acariciar a lo que le había pegado/mordido/maltratado, creo que lo ha aprendido bien, tan bien, que ahora es un poco, la otra cara de la moneda…

No puedo decir que es la niña más dócil del mundo, porque no lo es, y menos porque está atravesando lo que he llamado la “bebe-adolesencia” esa adolescencia sin hormonas, donde a pesar de ser una bebé todavía, siente que puede hacerlo todo y además sola! :O, que puede perder la paciencia en segundos y pegar y escupir a su cuidador (llámese mamá, papá, abuela, etc, menos a la maestra, a esa ni con el pétalo de una rosa) y al siguiente, estar como si nada ha pasado. Que a veces me saca de mis casillas, debo respirar profundo y recordar absolutamente todo lo que he aprendido de crianza con amor para no darle un “taste quieto” como dicen en mi tierra y esa costumbre de escupir, que aún no tengo ni la menor idea de donde lo ha aprendido, y que he tratado por todos los medios de que entienda que no se hace.

El fin de semana, unos amigos nos invitaron a su iglesia, aunque no suelo asistir a ninguna, son unos buenos y grandes amigos a quienes acercarse a Dios de ésta manera les ha ayudado mucho a su vida familiar, y pues, con la situación emocional tan fuerte que estamos atravesando (puedes saber más aquí), no me negué a la invitación.

Cuando terminó el servicio (llamado misa para los católicos), tuvimos que esperar un poco, #LaPeque y la hija de mis amigos se pusieron a jugar con otros niños.  De repente, viene #LaPeque a decirme que una niña la escupió, le pregunté quien había sido y fue corriendo a señalarla.  Era una niña de dos años igual que ella.  Yo le dije el sermón de siempre: “dile a la niña que eso no se hace, que es feo, que se da cariño”.  Mi chiquita fue y cuando le estaba diciendo, lo que recibió fue un golpe en la cara con el lápiz que ésta niña tenía en su mano.  Y yo vi absolutamente todo! Volteé a mi alrededor a ver donde estaba la madre de la niña y no vi por ninguna parte, así que tomé cartas y me acerqué a la niña a hacer un llamado de atención con amor.  Nadie se enteró, ya que los padres no aparecieron por todo eso y yo tragando mi rabia, consolando a mi hija.

Aún siento mucha rabia por ese episodio, porque educar con amor a mi hija, ha implicado bastante sacrificio de mi parte, porque soy muy impulsiva y tiendo a “soltar la mano”, pero he corregido porque no quiero que mi hija sea como yo, pero de que me sirve, si andará por la calle encontrándose niñ@s como ést@s, con padres como esos.

Entonces, ¿como enseño a mi hija que con violencia no se llega a nada, pero que también en ocasiones es necesario defenderse? Y sé que para ella, quizá aún será muy complicado identificar esas ocasiones en las cuales debe defenderse.  Pero, no quisiera que ésto se repita.

Inteligencia vs. Control de esfínteres

Hace unos días, cuando llegamos #ElBuenPadre y yo al salón de #LaPeque la maestra nos recibió con una gran noticia “está lista para un primer nivel de preescolar, sólo le falta controlar esfínteres”…

En Venezuela, lo “normal” es que un niño comience preescolar con 3 años y #LaPeque apenas tiene casi 26 meses, así que me asombré muchísimo cuando la maestra me dijo eso, además que me inflé como cotufa del orgullo!!!  Pero luego, al pasar la emoción, continué pensando…  ¿Será que ahora, a cuenta de que es inteligente, debe controlar esfínteres rápido?

Y ésta duda no me surgió de la nada… Hace unos meses atrás, mi mamá me dijo que ya debería ponerme a enseñarle a usar la poceta o vasinilla, para que vaya dejando los pañales, porque ella es tan inteligente y aprende tan rápido, que seguro los dejará rápido, y realmente no hay cosa que me alegraría más que eso, porque en mi país estamos atravesando una crisis económica tan fuerte, que conseguir pañales es una tarea nada fácil.   Pero, no por eso voy a presionar a mi bebé a dejar los pañales si no la he notado preparada para dar ese paso.

Aunque nos ha sorprendido el fin de semana, haciendo del #2 en la vasinilla!!!!! Parece que quiere comenzar!!!!

¿Te ha pasado algo parecido? ¿Crees que la inteligencia puede asociarse con el control de esfínteres? Me gustaría leer tu opinión…

Saludos 😉

Lactancia materna: La traca final, ¿eso con qué se come?

Crisis de lactancia a los dos años. Fuente: Google

Crisis de lactancia a los dos años.
Fuente: Google

Acabamos de cumplir 2 años de edad, de madre y de lactancia materna, hasta ahí todo excelente.

Con los 2 años, llegó el inicio del nuevo ciclo escolar, un nuevo año de guardería, una nueva maestra, nuevos compañeros… Y a la semana de comenzar, la primera enfermedad del año escolar: hiperreactividad bronquial.  Pasamos una semana de reposo en casa, reguardadas de este clima loco de la Gran Caracas, muy juntas, muy felices (a veces), muy histéricas (muchas más veces)… Poco a poco, al transcurrir nuestra semana juntas, el tiempo se fue convirtiendo en un estrés total para mi.  #LaPeque sólo quería teta, teta de día, teta de noche… Después de muchos meses  durmiendo sus noches completas, de repente… ¡Parece un recién nacido!

Pues si, un recién nacido, que podía incluso despertar cada hora, cada dos horas a pedir… No, a pedir no, a exigir!!! TETA!

Fue una semana agotadora, todos los días, cada minuto, pensé en destetar , pero ya!  No me importaba nada, voy a comenzar el destete ya! Me molestaba que me pidiera teta tan seguido, a veces le decía que me dolía, nada más para no darle, y luego el remordimiento de conciencia me atacaba y pensaba, ¿pero qué me sucede, si a mi me gusta darle teta y a ella le gusta tomar que es lo que pasa ahora? Sentí (y aún a veces siento) un rechazo inexplicable y es que luego de leer e investigar, esto tiene un nombre: La agitación del amamantamiento.  Sucede, es común y ahora sé que no debo sentirme culpable por esto… Así que en ese momento de crisis, sin  conocer eso aún, lo que hacía era reaccionar… No vale, seguro que tiene malestar, y cuando uno se siente mal, ¿a quien quiere? pues a mamá!!…

Así, entre ese conflicto de sentimientos, pude sobrevivir esos días, cansada, obstinada, sin poder comer, bañarme, cocinar o cualquier cosa sin estar tranquila, sin oír un “mamá tetica, mamá teticaaaaaa, mamáááááááááááááááááá”.

#ElBuenPadre y yo conversábamos… ¿qué fue lo que hicimos mal? El un poco triste porque #LaPeque no quería verlo ni en pintura, sólo quiere a mamá.

Gracias a Dios, al cielo, a los santos y a todos, tengo una hermosa tribu… Unas mamás, la mayoría 2.0, pero que están cuando las he necesitado… Les conté todo esto que hemos estado viviendo y como siempre bellas, me dieron una luz en el camino… Me contaron  que existe algo que el famoso pediatra español Carlos González ha denominado: La traca final.

Como muchas mamis sabemos y hemos experimentado, algunos bebés  sufren crisis de lactancia a los 15 ó 20 días, 6 ó 7 semanas, 3 meses, 4 meses, 8 ó 9 meses, 12 meses… Pero resulta que también hay una crisis de lactancia a los dos años!!!! Cuando creemos que lo hemos superado todo!!

Para entender un poco más debemos ir más allá de la lactancia materna, debemos ir al momento evolutivo que está experimentando nuestr@ tetadict@ de dos años…

Según la psicología infantil, los dos años es una época de rabietas, donde niños y niñas, comienzan a independizarse, a sentir que ya no son parte de la madre, sino algo distinto, pero que no entienden muy bien qué son ni como manejarlo.  Los días se convierten (si uno quiere), en una constante batalla de NO, no quiero, no, no, no, no… Que a todas las madres nos vuelve locas!

Es muy importante que conozcamos acerca de este momento evolutivo, para poder así acompañar a nuestros hij@s, con muchísima más paciencia, porque si entendemos lo que sucede no vamos a caer, tan fácilmente, en desesperación.

Es así como, en este momento de su desarrollo, tanto físico, como mental, que además como ya mencioné, no saben como manejar, la manera que encuentran de obtener la seguridad que necesitan es refugiándose en la teta.  Y con ésto llega el desconcierto de mamá y los opinólogos, que siempre están a la orden del día con sus típicas frases: “ya está demasiado grande para la teta”, “esta adicto”, “lo que hace es jugar con esa teta”, “esa leche debe ser pura agua”, “deberías destetar”, etc, etc…

Por lo pronto, ya con ésta información, estoy más tranquila, espero superar pronto la traca final y que todo vuelva a la normalidad.

Si quieren leer más información, les dejo ésta buenísima… http://www.espaciolactancia.com/posts/crisis-de-lactancia

Y tú, ¿ya pasaste la traca final? Cuéntame tu experiencia abajo en los comentarios.

Dos años de Lactancia materna: ¡Misión cumplida!

Dos años de Lactancia Materna: ¡Misión cumplida!

Dos años de Lactancia Materna: ¡Misión cumplida!
Fuente: Google

Cuando estaba embarazada, quería al menos quería dar lactancia materna exclusiva (LME) por 6 meses…

Cuando llegaron los 6 meses, quería que #LaPeque y yo sobreviviéramos el reintegro a mi vida laboral y el de ella a su guardería (nuestra primera separación)…

Cuando a los 7 meses sobrevivimos a nuestra primera separación, quería llegar a amamantar hasta que cumpliera el año…

Cuando cumplió el año, dije baaaaahhhhh, ¡Vamos por los dos!

Cerré los ojos y cuando los abrí, ya estábamos ahí cantando su cumpleaños número dos.  Todo tan rápido, con sus altos y sus bajos, sus momentos de cordura y esos tantos de locura.

Ser madre, es ser un saco lleno de hormonas, preocupaciones, culpas, alegrías incontables, felicidad extrema, canciones, risas, cuentos para dormir… Ser madre es la mayor bendición que pude haber recibido! Y ya cumplí 2 años con mi bendición hecha niña!! Feliz cumpleaños hija!!!!!

Por ahora seguimos dando tetica… Hasta nuevo aviso!! 😉

¡BIENVENIDO SEPTIEMBRE!

Abro mis brazos, mente y corazón para recibir todas las bendiciones que traes a mi...

Abro mis brazos, mente y corazón para recibir todas las bendiciones que traes a mi…

Fuente: Google

Ya casi un mes sin pasar por aquí….  Y no porque no haya historias por contar… Sino porque más bien hay tantas que me cuesta decidirme.

Llegó septiembre… Un mes hermoso del año… El mes donde hace casi dos años volví a nacer… Pero esta vez convertida en mamá.

Una mamá que no sabía nada de lactancia, crianza, ni nada de nada…. Sólo sabía que amaba a mi bebé!

Hoy, es distinto.  No me las sé todas (creo que jamás será así), pero estoy un poco más segura y preparada y cuando tengo dudas o entra el caos a mi cabeza, corro a mis salvadores: La literatura de crianza respetuosa!!

Les dejó algunas recomendaciones:

  • Bésame mucho -> Carlos González
  • Ni rabietas, ni conflictos -> Rosa Jove
  • Una nueva paternidad -> Mieria Long, Armando Bastida, Alejandro Busto, Elvis Canino…

Hay muchísimos más, pero estos son los que hasta ahora tengo y he comenzado a leer.

Espero volver más seguido por acá…